1.
Sus inicios deben estar precedidos por un estado de relajación que no perturbe ni distraiga la concentración. Este estado de concentración ayuda a focalizar la concentración y mantenerla, desechando lo que no interesa.
2.
Es necesario tener una experiencia previa de la ejecución del movimiento que se quiera imaginar, ya que no se puede sustituir una representación mental por otra.
3.
El movimiento imaginado, que sirva de base para el entrenamiento mental, debe estar incluido en el movimiento que uno sea capaz de realizar con cierto éxito.
4.
La eficacia del entrenamiento mental radica en la capacidad de vivenciar y de actualizar la práctica del movimiento que se desea adiestrar.
5.
Es necesario que cada detalle del movimiento transcurra en nuestro pensamiento de forma correcta, para ello deben vivenciarse todas las sensaciones a través del mayor número de sentidos.
6.
Es posible que se produzcan perturbaciones en la reproducción de la secuencia lógica del movimiento, debido fundamentalmente, a una discontinuidad en la representación mental o porque se entremezclan fases o se piensa en otra cosa.
7.
Con deportistas principiantes, resulta provecho, entrenar la práctica del movimiento en forma subvocal. Así, el transcurso del movimiento es guiado por medio de la autoconversación, consiguiendo así, un mejor control del entrenamiento.
8.
De todas maneras, hay que hacer constar que si la repetición mental aumenta la precisión de un gesto, o inserta en la memoria una habilidad gestual, resulta a veces peligrosa para los principiantes, que se arriesgan a aprender mal una técnica y a memorizarla. Necesita de la ayuda de una persona competente, entrenador, profesor, psicólogo, que corrija el gesto, especialmente en los niños. No es fácil sustituir una representación mental por otra.
9.
Si se quiere ser eficaz en la aplicación de este método, es conveniente apoyarse sobre una buena base técnica. Algunos especialistas desaconsejan a los entrenadores utilizarlo con los niños menores de once años y con los principiantes que no dominan bien una disciplina.